El emprendimiento no es un destino, es un camino. En este camino, los emprendedores exitosos no tienen la expectativa de llegar a una meta final. Si tienes esa expectativa, no vas a continuar exigiéndote salir de la zona de comfort y crecer.  No vas a buscar las cosas que realmente van a a ayudar a que tu negocio tenga resultados explosivos porque todas esas cosas requieren esfuerzo.

En cualquier camino, vas a tener tiempos de alegría y más de un contratiempo. Durante los tiempos de alegría, vas a sentir que lo puedes lograr todo. Vas a tener la fuerza y motivación para continuar poniendo el trabajo que va a ayudar a tu negocio a crecer. Durante los tiempos difíciles, los sentimientos y emociones negativas pueden tomar el control. Antes de que te descuenta, te estás sintiendo mal contigo mismo y te vuelcas sobre tu mecanismo para afrontar las cosas.

Este mecanismo puede ser la comida, el alcohol, la televisión o cualquier otra cosa que aleje tu atención de lo que sea que quieras alcanzar con tu negocio. Ya que no tienes un jefe o una compañía diciéndote que hacer y que debes conseguir, ese tiempo de “afrontamiento” puede convertirse en semanas de no hacer el trabajo que debe hacerse.

Tener un emprendimiento exitoso significa entender que en los tiempos difíciles es cuando más tienes que empujar. Cuando hay obstáculos, esto es lo que debes hacer.

RECONOCE, LUEGO PROCESA TUS PENSAMIENTOS

La única forma de superar los obstáculos es reconocer que están ahí. La puerta de tus sentimientos y emociones son tus pensamientos. Lo que piensas y en lo que te enfocas es lo que vas a atraer hacia tu vida. Cuando estás lidiando con obstáculos, tus pensamientos se enfocan en lo que no puedes controlar y por qué esa situación te está ocurriendo. Ese puede ser un lugar oscuro.

Cuando sientes que tus pensamientos giran en espiral, date dos minutos para realmente sentir que es lo que pasa en tu cabeza. No intentes suprimir esos pensamientos, déjalos salir. Cuando intentas suprimirlos, crecen más fuertes y amenazan con tomar el control. Una vez que te das esos dos minutos, toma el control de tus pensamientos. Enfócate en lo que te brinda gozo y en lo que estás agradecido de tu vida. Es difícil sentirse decaído cuando sientes una tremenda gratitud.

ENFÓCATE EN LO QUE PUEDES CONTROLAR

La vida es compleja. El cambio es difícil. El emprendimiento no es fácil y se siente como que todo puede salir mal a la vez. Siempre van a existir cosas que no puedes y no debes intentar controlar. Sin embargo, hay cosas sobre las que sí puedes hacer algo. Si tu plan de marketing digital no funciona, puedes ajustarlo. Si tus ventas fallan, puedes buscar asesoría y capacitación. Si un miembro de tu equipo causa más problemas que soluciones, puedes dejarlo ir.

PIDE AYUDA Y LUEGO TOMA ACCIÓN

Algunos obstáculos se sienten como más de lo que puedes manejar. Buscar consejo y apoyo puede ser la diferencia entre superar los problemas o fracasar. No intentes ser Superman o la Mujer Maravilla. Busca ayuda. Una de las mejores cosas que puedes hacer es tomar decisiones que te ayuden a recuperarte. Hablar y planear con alguien que entienda y que está entrenado para manejar la crisis es invaluable.

Luego, toma decisiones que sean basadas en la acción. Si una decisión te empujar hacia la acción que va a ayudar a tu negocio, tómala. Una de las mejores formas de recuperarse de una situación difícil es tomar acción masiva. Tomar acción sobre las cosas que puedes controlar va a darte mayor progreso.

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